Escena uno: Un domingo manejas tu auto por la continuación del malecón viejo y te toca hacer alto frente a los Cinemas. Volteas a tu izquierda y ves una camioneta Van donde viaja una familia común; la madre en el asiento delantero derecho, dos niñas de entre 3 y 5 años que van paradas entre los asientos y asoman la cabeza hacia el padre que conduce cargando en sus piernas al varón más pequeño, quien sujeta el volante cual Fitipaldi en ciernes. La mamá trata de poner orden e intenta cargar al pequeño hacia ella, pero el padre se lo impide, sonriendo orgulloso al ver a su hijo haciendo las veces de conductor. Sin reparar en el riesgo, arranca su vehículo al ponerse la luz en verde.
Escena 2: Decidiste ir a Altata a pasar la mañana del Domingo. En el camino observas no una, sino varias camionetas de carga, donde varios niños, tan pequeños como 2 ó 3 años, viajan en la parte trasera. Los de mas edad y para envidia de los otros, no dudan en viajar parados viendo hacia el frente, gozando del viento que les da en la cara. Algunas veces incluso hay adolescentes o gente mayor que van sentados en sillas plásticas. Los adultos viajan en la cabina, oyendo al Recodo o a Valentin Elizalde, y esporádicamente voltean hacia atrás para “vigilar” a los menores.
Los accidentes son la primera causa de muerte en niños entre 2 a 12 años de edad. La obligación como padres es procurar su bienestar y seguridad en todo momento. El riesgo al que estan expuestos los menores de estas dos situaciones “hipotéticas” no es menor. El cinturón de seguridad es obligatorio para conductor y pasajeros y TODO menor de 12 años debe viajar en asientos especiales dependiendo edad y peso, en la fila trasera del vehículo.
Alguna vez has escuchado que estas situaciones hayan sido merecedoras de, al menos, un señalamiento por algún agente de tránsito ? Quien protege a estos menores?
Animo…. Si. Indiferencia… Nunca