Las gasolineras en Culiacán, y en todas las ciudades del mundo, tratan de tener orden y de guiar a sus consumidores en cierta dirección para facilitar el flujo. Sin embargo, aquí todas las instrucciones son invisibles. La gente llega a comprar gasolina, en cualquier dirección y se entorpece todo el trámite.
Si nos fijamos muy detenidamente, bueno, no necesitamos poner tanta atención, podemos ver que en todos los postes de todas las gasolineras hay flechas. Estas flechas sirven para que el automovilista llegue en esa dirección, sea atendido y pueda salir cómodamente.
¿Suena lógico? ¿Es obvio? Parecería que aquí en Culiacán no lo es.
Opciones:
- Pensar en los demás y en el orden público y obedecer las instrucciones que nos ofrecen. Sueño guajiro.
- Que las gasolineras se nieguen a atender a clientes que no se acomoden. Contras: violencia, retos, “si no lo atiendo se va a ir a otro lado”.
- Que quiten los letreros con flechas. Bendita anarquía.